domingo, 25 de noviembre de 2012

Las segundas marcas ganan terreno


En los súper, cada vez más rubros tienen marcas propias. Representan un ahorro de hasta el 30 por ciento. Expertos afirman que la calidad del producto es la misma que la de los llamados "de primera". La Cámara busca lanzar una línea en común.

Tiempo Argentino
25 de Noviembre de 2012.

Las segundas marcas están haciéndose un lugarcito en el corazón y el bolsillo de los argentinos. Expertos del sector aseguran que estas ya tienen un crecimiento del 20% en lo que va del año y que representan un ahorro de hasta un 30% en relación a las primeras.
Al respecto, Damian Grassi, oriundo del Conurbano, padre de familia de dos chicos de dos años y un año y medio respectivamente, contó a este diario: "Elijo comprar segundas marcas por la diferencia de precio y sobre todo porque comprobé que la calidad del producto es la misma. Al principio, compré leche para probar su calidad, hoy ya compro azúcar, harina, aceite, pan lactal, mermeladas, fideos." Grassi ejemplifica: "La leche de segunda marca cuesta la mitad que la de primera ($ 2,50) y la otra va desde $ 5 en adelante. La mermelada genérica sale $ 5 y la de marca a partir de $ 9. El azúcar está $ 6, mientras una bolsa de segunda marca $ 3. En algunos productos encuentro hasta un 50% de diferencia", sostuvo. 
En este sentido, Juan Manuel Primbas de Kantar Worldpanel Argentina se refirió en el evento Food Technology Argentina a las nuevas tendencias de consumo y señaló el fenómeno "de un grupo de marcas económicas muy dinámicas que encuentran muy buena respuesta en el consumidor argentino. Las segundas marcas ya son una oportunidad para toda la industria de los alimentos y las marcas económicas pueden ser la puerta de entrada a esta categoría", sostuvo. 
Por su parte, Claudio Boada, dirigente de la Unión de Usuarios y Consumidores, explica que el desafío de los consumidores hoy es justamente y, aunque suene paradójico, animarse a consumir. "Estamos convencidos de que tanto las segundas marcas como las marcas propias de los súper no implican segunda calidad. Son el mismo producto con distinta etiqueta que hacen que el consumidor pague un precio distinto y ampliamente superior."  
Por eso, el Mercado Central vuelve a ser una opción elegida en la que abundan las segundas marcas: "En los últimos meses hicimos relevamientos en el rubro de compra minorista y los precios están a la mitad de lo que cuestan en cualquier góndola. Se pueden encontrar tapas de tarta, tapas de empanadas, pan lactal, queso crema, mantecoso, de rayar, galletitas, fiambres de todo tipo, pastas en caja y blíster de segundas marcas, a mitad de precio", sostuvo. 
Además agregó que "desde la organización salimos un sábado por mes desde distintos barrios por la mañana y regresamos al mediodía, brindamos el servicio de manera gratuita. La gente que viene es mucha, son personas que, a partir de la experiencia, ya empezaron a sacar sus propias conclusiones del asunto: ¿por qué en el Central muchos productos están a la mitad de precio que en el súper? perciben que hay una cierta culpa de los empresarios y de las grandes cadenas en los aumentos de precios que dicen que trabajan con márgenes muy pequeños de ganancias, pero no es así. La verdad es que hay sectores concentrados que no permiten que los pequeños productores entren a jugar."
De este modo, llama la atención que las marcas propias de pymes y cooperativas aún no tengan el volumen de producción necesario para entrar en el sistema de comercialización, por lo cual el mercado termina siendo monopolizado. 
"Sería bueno lograr un cambio en este sentido para lograr una mayor participación y un beneficio último del usuario", concluyó.

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